Parte 4: Creación del laboratorio central de I+D y la revolución cibernética

Establecimiento del lema corporativo de OMRON

Establecimiento del lema corporativo de OMRON

La economía japonesa experimentó un rápido crecimiento a finales de la década de 1950. Con los cimientos corporativos de OMRON bien asentados, el President, Kazuma Tateishi, que comenzó su carrera como ingeniero, creía que OMRON debía intensificar sus actividades de I+D para satisfacer mejor las crecientes demandas del mercado.

El laboratorio central de I+D de OMRON se estableció en octubre de 1960 en Nagaoka, Kioto, con un coste de 280 millones de yenes (aproximadamente cuatro veces el capital de la empresa en ese momento). Muchos pensaron que el laboratorio era una inversión insensata de un presidente excéntrico y friki. El Sr. Tateishi sabía que estaba corriendo un gran riesgo, pero predijo con acierto que las instalaciones, con su recién estrenado sistema de I+D, serían un activo para la empresa, ya que era donde se formarían los jóvenes investigadores del futuro. El trabajo de estos investigadores permitió a OMRON desarrollar una amplia gama de novedosos y sofisticados productos que ayudaron a consolidar la posición de la empresa como pionera en componentes de control automático y le sirvieron para forjarse una reputación como innovador tecnológico.

Las máquinas expendedoras y la revolución cibernética

Las máquinas expendedoras y la revolución cibernética

En 1963, las máquinas expendedoras automáticas hicieron su aparición en las calles de la ciudad. Bajo la dirección del President Tateishi, los ingenieros de OMRON comenzaron a trabajar en la fabricación de una máquina expendedora automática capaz de dispensar 121 tiques de comida diferentes, así como en otra de cambio de billetes. En menos de un mes, un equipo de jóvenes investigadores del laboratorio central de I+D fue capaz de perfeccionar estas máquinas.

Además de elevar significativamente el nivel tecnológico de OMRON, el desarrollo de la máquina expendedora automática y de la de cambio de billetes permitió a la empresa identificar nuevas necesidades en la sociedad. Poco después de la finalización de las máquinas, OMRON construyó una máquina expendedora automática de tiques de comida para los grandes almacenes Daimaru de Kioto. Daimaru necesitaba máquinas versátiles que aceptaran monedas de 10, 50 y 100 yenes, y que dispensaran siete tipos de tiques de comida. Dichas máquinas debían ser capaces de verificar el importe de cada moneda y dar el cambio. Además de cumplir estos requisitos, OMRON también incorporó al sistema tecnologías para detectar monedas falsas y realizar cálculos de tres dígitos. Esta innovación tecnológica fue el primer paso hacia la revolución cibernética.

Sorprendentemente, el Instituto Nacional de Investigación de Ciencias Policiales de Japón mostró un gran interés por la nueva máquina expendedora automática y de cambio de billetes de OMRON. Dicho instituto estaba tratando de resolver un caso de billetes falsos de 1000 yenes y necesitaba urgentemente una máquina que pudiera detectar los billetes falsos. De nuevo bajo el liderazgo del President Tateishi, los investigadores de OMRON consiguieron desarrollar la máquina en ocho días. Todos los participantes quedaron muy impresionados con la precisión y la capacidad de detección de esta máquina.

El Sr. Tateishi solía decir: “Ser ingeniero significa asumir retos y encontrar soluciones a cuestiones difíciles”. Combinando la avanzada tecnología de estado sólido con la tecnología informática que OMRON acumuló gracias a la producción de la máquina expendedora de tiques de comida, la empresa también pudo desarrollar un detector de vehículos y, poco después, un semáforo automático capaz de controlar el tiempo de las señales en función del volumen de tráfico. Estas tecnologías se convirtieron en la base de los actuales sistemas de control de tráfico y gestión de carreteras.

Acontecimientos importantes en la década de 1960

Acontecimientos importantes en la década de 1960

En septiembre de 1963, el President Tateishi viajó a Estados Unidos para visitar las fábricas del país. Allí se le ofreció la oportunidad de participar en el desarrollo de una máquina expendedora automática capaz de aceptar tarjetas de crédito con el principal fabricante estadounidense de máquinas expendedoras, Automatic Canteen Co. Para el Sr. Tateishi, esto representaba una oportunidad de adentrarse en un campo nuevo de la tecnología de las máquinas expendedoras. OMRON y Automatic Canteen consiguieron desarrollar el sistema en solo dos años. Cuando se corrió la voz en los medios de comunicación, el acontecimiento fue una gran noticia no solo en Estados Unidos, sino también en Japón.

La tecnología del sistema de tarjetas empleada en la máquina expendedora se convirtió más tarde en la base para el diseño de los cajeros automáticos, que provocaron una ola revolucionaria de automatización en las operaciones bancarias.

Al mismo tiempo, la tecnología utilizada en la versátil máquina expendedora de tiques de comida de OMRON no dejaba de atraer una gran atención por sus potenciales aplicaciones. Los primeros dispensadores automáticos de billetes de OMRON se suministraron a la estación Kobe de National Railway (actualmente JR West) en 1965. Estas máquinas representaban una forma novedosa de gestionar el rápido aumento de la afluencia de pasajeros. A esto le siguió el desarrollo de un sistema de acceso en cooperación con Kinki Nippon Railway, el cual respondía a la creciente necesidad de métodos de gestión de estaciones de tren que ahorrasen trabajo.

En 1967, durante la preparación de la EXPO 70 de Osaka, se instaló el primer sistema de estación de tren sin personal en la estación Kitasenri de Hankyu Railway. Este sistema consistía en varias filas de máquinas expendedoras de billetes, dispensadores de abonos y canceladoras automáticas. Desde entonces, la mayoría de las ciudades de Japón han adoptado los sistemas de estaciones de tren sin personal de OMRON.