La teoría SINIC, una brújula para el futuro

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La teoría SINIC, basada en el principio de crear una sociedad mejor, surgió de la idea de que, para gestionar una empresa anticipando las necesidades sociales, es necesario predecir la sociedad futura. OMRON viene haciendo continuamente propuestas sociales avanzadas partiendo de esta teoría. Pero ¿en qué consiste esta teoría SINIC que sirve de brújula para guiar la gestión de OMRON?

La teoría SINIC es un método de predicción del futuro que desarrollaron y presentaron Kazuma Tateishi, fundador de OMRON, y sus colaboradores en la Conferencia Internacional de Investigación del Futuro en 1970. Convencido de que "para resolver los problemas sociales mediante las empresas y crear una sociedad mejor, es imprescindible avanzarse al resto del mundo en las necesidades de la sociedad, lo cual requiere una brújula para ver el futuro", Tateishi llevó a cabo sus propias investigaciones sobre el futuro y desarrolló una teoría. Anunciada en pleno crecimiento económico acelerado de Japón, antes incluso de que existieran los ordenadores personales e internet, esta teoría perfiló la aparición de la sociedad de la información en un futuro cercano y la sociedad hasta mediados del siglo XXI.

SINIC son las siglas de Seed-Innovation to Need-Impetus Cyclic Evolution (evolución cíclica de germen-innovación a necesidad-impulso). La idea fundamental es que la ciencia, la tecnología y la sociedad se desarrollan influyéndose entre ellas. Representa la estructura básica de la interacción a tres bandas entre la ciencia, la tecnología y la sociedad, en que la ciencia se convierte en la semilla de la tecnología, la tecnología estimula la innovación en la sociedad, la sociedad proyecta la necesidad de tecnología y la tecnología estimula la ciencia. La motivación orientada a la convivencia humana funciona como motor que acelera la evolución de un modo circular. Además, esta teoría de la predicción del futuro tiene tres características: la estructura cíclica del sistema de valores y la aplicación de una curva de maduración en el proceso de desarrollo.

La evolución de la gran historia de la ciencia, la tecnología y la sociedad hasta nuestros días

La teoría SINIC no se orienta al futuro de buen principio, sino que parte de una visión amplia de la historia de la humanidad. Observando la totalidad de la historia de la humanidad hasta ahora, ¿cómo se han desarrollado la ciencia, la tecnología y la sociedad?

La historia de la humanidad empezó hace más de un millón de años, cuando los primeros humanos aparecieron y se desarrollaron pasando de una sociedad primitiva a una sociedad colectiva que ponía de relieve el valor del grupo. La sociedad agrícola se formó cuando las personas comenzaron a poner énfasis en el valor de las cosas, como son las herramientas o las cosechas. Sobre esa base empezó a construirse la sociedad industrial a partir del siglo XIV. La teoría SINIC divide la sociedad industrializada en el proceso de desarrollo de cinco fases: primero, se pasó de una sociedad artesanal a la sociedad industrializada del capitalismo moderno; a partir de 1870, llegó la sociedad de la mecanización; en el siglo XX se desarrolló la sociedad de la automatización, y, desde finales del siglo XX hasta los albores del siglo XXI, existió la sociedad de la información.

En particular, el siglo XX fue una época de rápida transición a través de tres tipos de industrializaciones: la sociedad de la mecanización, la sociedad de la automatización y la sociedad de la información. Esto llevó a la humanidad a alcanzar la riqueza material y transformarse en una sociedad centrada en el individuo. En dicha sociedad, la tecnología de control —tecnología central de OMRON actualmente—, y la ciencia del control y la cibernética, que son sus semillas, se han desarrollado influyéndose entre ellas. La sociedad de la automatización, centrada en la fabricación y el procesamiento de la información, llegó tal como se había predicho.

Esta mirada a vista de pájaro de la historia de la humanidad revela que la ciencia, la tecnología y la sociedad evolucionan constantemente para crear una sociedad mejor y que el sistema de valores que hay que priorizar está evolucionando. Se está produciendo una transición de la mente a las cosas y del grupo al individuo. ¿Y qué valores se priorizan más allá de las cosas? ¿Qué valores se priorizan más allá del individuo? Serán perspectivas claves para predecir el futuro. La teoría SINIC no se basa en el surgimiento de un nuevo sistema de valores, sino en establecer una visión normativa del futuro que incluya cómo puede ser ese futuro y cómo queremos que sea, con la idea de que los valores que prioricemos se desarrollarán de forma cíclica.

La teoría SINIC en la actual sociedad optimizadora

Después de la sociedad de la información, que es una sociedad automatizada fundamentada en el uso de las tecnologías de la información mediante la computarización y la sistematización, llega la llamada sociedad optimizadora, que dura de 2005 a 2024. No se trata de una sociedad óptima, sino una sociedad que optimiza continuamente, y se prevé que a partir de 2025 entre en una era de transición trascendental para convertirse en una sociedad de la autonomía. El mundo se halla ahora sumido en una sociedad optimizadora plagada por el conflicto y el caos: sigue habiendo guerras y disputas, aunque supuestamente debían desaparecer, se propagan enfermedades infecciosas inesperadamente, se producen desastres naturales de gran escala como consecuencia del cambio climático, el sistema económico basado en la producción en masa y el consumo en masa toca a su fin y la tecnología de la inteligencia artificial ha desencadenado una crisis laboral. Eso genera mucha inquietud y pesimismo sobre el futuro entre el público en general.

La humanidad ha alcanzado la riqueza material, pero le quedan muchos problemas por resolver relacionados, por ejemplo, con la energía, las materias primas, los alimentos y los derechos humanos. En la sociedad optimizadora, un asunto clave a abordar es la eliminación de la herencia perjudicial que viene acumulándose hasta ahora mediante la sociedad industrializada. Los esfuerzos globales para alcanzar los 17 objetivos de los ODS son precisamente una manifestación del movimiento de la sociedad optimizadora. Las empresas, principalmente, abogan por resolver los problemas sociales mediante la actividad empresarial y empiezan a consagrarse a dichos esfuerzos con ahínco.

Por otro lado, resolver los problemas acumulados en el pasado no es el único asunto a abordar. Igual de importante es prepararse para el futuro y lograr entrar con buen pie en la sociedad de la autonomía que ha de llegar. Lo importante es fomentar los signos indicadores de una sociedad en la que individuos independientes que buscan la riqueza espiritual persiguiendo la alegría de vivir como humanos se apoyen mutuamente y se complementen para crear más valor.

Además, como la sociedad optimizadora es un cambio de paradigma importantísimo en la historia de la humanidad, se ha corroborado la necesidad de que los propios humanos experimenten una transformación. La transformación en seres humanos autónomos conlleva unos retos notables. Se dice que es posible que las personas se queden rezagadas sin lograr transformarse por completo, en cuyo caso sería difícil que se estableciera la sociedad de la autonomía. También se advierte sobre la debilitación de los humanos que ha progresado con la comodidad, las facilidades y la división del trabajo. Dicho de otro modo, para crear una sociedad mejor, es importante fomentar no solo los ODS, sino también una sociedad de la autonomía.

El futuro cercano de la sociedad de la autonomía

Partiendo del contexto antes expuesto, hemos identificado tres requisitos para crear una sociedad de la autonomía: la autosuficiencia (desenvolverse por uno mismo), la colaboración (conectar con los demás) y la creación (construir). Creemos que juntar estos tres requisitos creará posibilidades de futuro para la sociedad de la autonomía. Esta idea está alineada con el concepto de la sociedad de la convivencia (convivencia independiente, en armonía) que defendía el filósofo Iván Illich: una sociedad en que las personas vivan como desean y eso genere una armonía que contribuya a formar una sociedad que contribuya a crear valor. Puede que suene a utopía idealista, pero el desarrollo de la ciencia y la tecnología encierra el potencial para hacerlo realidad. La cuestión es cómo diseñar esa ciencia y tecnología para satisfacer las necesidades sociales de la sociedad de la autonomía.

Surgirá como nuevo campo la tecnología psicobiológica, una tecnología relacionada con el interior de las personas, la espiritualidad y las emociones. Para ello, será importante que las personas y la sociedad no solo se adapten a las nuevas tecnologías como hasta ahora, sino que también influyan en la ciencia y la tecnología desde un enfoque ético. La cocreación y la emergencia, que mejoran la autonomía y la sostenibilidad, brotarán en muchas áreas como la inteligencia artificial, la medicina genética, la movilidad, los sistemas monetarios, la fabricación, la forma de habitar, la forma de trabajar, el ocio, el arte y el deporte.

Por tanto, OMRON, con la teoría SINIC como brújula de gestión, contribuirá a crear un futuro de autonomía y descentralización y una mejor sociedad mediante el desarrollo de una tecnología que permita mantener un equilibrio completo de forma dinámica entre el individuo y la sociedad, entre los seres humanos y el medio ambiente, y entre las personas y las máquinas.

Hacia el establecimiento de la sociedad de la autonomía mediante la empatía y la cocreación

En un futuro cercano, cuando el desarrollo científico y tecnológico y el ritmo del cambio social se aceleren, será difícil que una sola empresa u organización mejore la sociedad por sí sola, como ha sucedido hasta ahora. Las iniciativas de cocreación, en las que empresas independientes trabajan juntas para crear, serán cruciales.

Por lo tanto, lo importante es una visión del futuro que funcione como núcleo de empatía para vincular a los participantes en la cocreación. En OMRON queremos promover la cocreación compartiendo abiertamente la visión de futuro de la teoría SINIC y expandiendo el círculo de la empatía. También creemos que el sistema económico de la sociedad de la autonomía conllevará un cambio de paradigma radical del capitalismo monetario al capitalismo empático. Formar la empatía requiere mucho más tiempo y esfuerzo que las transacciones monetarias, pero estamos convencidos de que la clave para crear el futuro es no escatimar esfuerzos en este proceso.

La sociedad de la naturaleza, en un futuro más lejano

Según la teoría SINIC, el primer ciclo de la historia de la humanidad, que empezó con la sociedad primitiva, se completará con el establecimiento de la sociedad de la autonomía. Se prevé que el segundo ciclo empiece en 2033 con la sociedad de la naturaleza. Eso no significa que vayamos a volver a la sociedad primitiva; es el inicio de una sociedad a la que deberíamos llamar hiperprimitiva, que se ha desarrollado de la sociedad primitiva subiendo a un nivel más alto, como si subiera por una escalera de caracol en forma de cono.

El Instituto del Renacimiento Humano, un think tank de OMRON, ya ha empezado a debatir sobre cómo ha de ser la sociedad hiperprimitiva con expertos de Japón y otros países. El objetivo no es una sociedad humana que se enfrente a la naturaleza, sino un mundo natural en que las personas y la tecnología formen parte de ella, apuntando a una sociedad abundante y sostenible. Es un camino que nos acercará al concepto social de No Control, ideal de la teoría SINIC.

Para crear una sociedad mejor, OMRON compartirá abiertamente la visión de futuro de la teoría SINIC con distintos tipos de empresas, organizaciones y personas para expandir el círculo de la empatía y fomentar la cocreación para construir una mejor sociedad futura.